Inauguramos septiembre, el otoño y la temporada de los primeros resfriados. Encender la calefacción o no, es la cuestión. Para muchas familia esta cuestión supone un desbarajuste de cuentas y terminan retrasando el encendido de la calefacción para evitar que el recibo de final de mes suponga un disgusto.
Pero existen métodos que nos ayudan a elevar la temperatura del hogar sin necesidad de hacer uso del gas o la electricidad. Uno de los ejemplos más prácticos y económicos son las pinturas térmicas que favorecen el aislamiento del hogar y previenen la aparición de mohos y humedades. Este método, caracterizado por su precio y su facilidad de uso, cada vez gana más adeptos del sector de la construcción.
Esta pintura sirve como aislamiento térmico, provista de microesferas cerámicas, una especie de canicas huecas microcóspicas que forman una capa de ire en la propia pintura, lo que ayuda a aislar el frío y el calor exterior. Además, evita la condensación, lo que ayuda a prevenir humedades y moho.
La Universidad de Zaragoza y el laboratorio independiente Cidemco llevaron a cabo un estudio para comprobar cuál era el ahorro real de este material. Los resultados fueron excelentes, se puede ahorrar en torno a un 40% de energía. En una casa muy fría fácilmente se puede ahorrar un 20% de calefacción.
Su precio no tiene nada que ver con los costosos sistemas de calefacción o refrigeración. No cuesta mucho más que la pintura convencional de buena calidad. Asimismo, es duradera, pues una vez puesta puedes pintar encima y se queda para toda la vida. La base es una pintura ecológica blanca al agua, con el añadido de las microesferas cerámicas.
Una de las ventajas de este tipo de pintura es que se puede usar en cualquier entorno, tanto en domicilio familiar como en naves industriales o de almacenaje. En estos momentos, este tipo de pintura está teniendo mucha repercusión porque en la actualidad, en las rehabilitaciones, se tiene muy en cuenta el certificado de eficiencia energética. La gente se preocupa cada vez más por mejorar la eficiencia en sus casas y, por otro lado, la conciencia medioambiental también comienza a hacerse hueco en la mente del colectivo social.